El acceso a una educación de calidad es un derecho que todas las personas y en todos los lugares deberían disfrutar pero la realidad es que no es así. La realidad de acceso a formaciones superiores o universitarias no está garantizada para muchas personas y esto supone que las desigualdades sigan creciendo.
Poder realizar una formación profesional es la llave de entrada a un horizonte de esperanza, a un futuro con menos incertidumbre, a un mercado laboral estable. La educación es la mejor ruta para romper con las desigualdades y generar oportunidades de un futuro más vivible.
Con este proyecto apoyamos 2 becas universitarias.
Para poder llevarlo a cabo necesitamos 2.666,87 euros.